“La vida secreta de las palabras” y el cine de Isabel Coixet

Si se trata de hacer confesiones y aceptar verdades, debemos decir que sí, nos gusta ver películas románticas. Pero no por romántico debemos entender siempre lo mismo, las típicas comedias románticas de Hollywood, sino otro tipo de cine que nos mueve cosas más adentro que el simple deseo de tener algún galán en puerta.

Este post es para hablarles de una directora española que logra unir una visión muy femenina sin clavarse en lo cursi o en lo brutal únicamente, ella hace conexiones sutiles y plantea escenarios que, pese a ser muy ajenos a lo cotidiano, logran exponer ideas y sentimientos muy muy íntimos, y más que íntimos, profundos, y más que profundos, reales.

Se trata de Isabel Coixet, nacida en 1960 en San Adrián Besós, en Barcelona. Estudió publicidad y en un principio trabajó como periodista, pero más tarde se dedicó al cine. Es íntima amiga de Almodovar cuya casa productora, el Deseo, ha trabajado en varias películas de Coixet.

Su última película salió en el 2009, y se llama Mapa de los Sonidos de Tokio, la estelarizan Rinko Kikuchi y Sergi López, la chica es la que salió en Babel de Iñárritu y que fue nominada al óscar. También está Elegy, con Penélope Cruz, Invisibles, un corto para Paris je t’aime, ¡Hay Motivo!, Mi vida sin mi, La vida secreta de las palabras, y otras más.

De la que verdaderamente quiero hablarles de de La vida secreta de las palabras, una maravilla. Sus protagonistas son Sara Polley, que había hecho antes Mi vida sin Mi con Coixet y últimamente salió en una película con Adrien Brody titulada Splice; el lado masculino de la historia lo cubre Tim Robbins, que hace un increíble trabajo. Sin duda estos dos no son actores convencionales, pero están cargados de melancolía que nutre muchísimo a la película.

Es una historia de amor en su más puro estado y se desarrolla en una plataforma petrolera, un escenario  completamente fuera de lo común desde mi punto de vista. La historia es muy dramática, pero lo que me gustaría resaltar es la necesidad de los recursos que Coixet usa, historias super poéticas, muchas de ellas tristes, sitios lejanos, personajes que viven al margen de la sociedad, etc., elementos que juntos construyen una red de sucesos que nos dejan claro que nada podría haber pasado de otra manera.

Lo que quiero decirles es que es una película que vale la pena ver, solo o acompañado. Les arrancará algunas lágrimas, y si la ven con sus novios, tal vez también a ellos. El soundtrack, por cierto, es buenísimo.

Como de la vista nace el amor, les dejaré el trailer de la película, para que lo chequen.

La vida secreta de las palabras, salió en el 2005, no es una novedad, pero a veces hace falta escarbar en el pasado para encontrar las verdaderas joyas. Pueden encontrarla en Mixup por sólo 50 pesos.