Caminando por la vida con zapatos … Miu Miu

Alguna vez hubiera querido ser la Cenicienta, tener una madrastra y unas hermanas malvadas. Levantarme una hermosa mañana y encontrar a un Príncipe Azul en la cocina, acompañado de un criado que en las manos llevara un suntuoso estuche forrado de raso de seda color púrpura y en su interior ostentara la famosa e incorruptible zapatilla de cristal, enteramente a mi medida.

El anterior fragmento pertenece a Historia de una mujer que caminó por la vida con zapatos de diseñador, de Margo Glantz. Efectivamente, la Cenicienta muy a la Walt Disney tiene como objeto mágico una zapatilla, que será la llave para su final feliz.

Ya en la vida real los zapatos vuelven a tener esta connotación fantástica, que bien no incluyen a un príncipe para toda la vida, sí pueden convertirse en el vehículo de nuestras múltiples experiencias.

Las mujeres pueden –podemos– y deben –debemos– usar zapatillas, huaraches, zapatos tenis, mocasines, calzar toscas sandalias de suela de hule, pero sólo se visten –nos vestimos– (lo que se llama, en el lenguaje habitual, estar vestidas de verdad) si se ponen –nos ponemos– zapatos de tacones.

Vuelvo a citar a Glantz, aunque no muy conforme. Es verdad que los zapatos de tacón son de lo más sexy. Pero los ahora populares flats también lo son. Sobre todo las más recientes propuestas, que dejan ver que el andar a nivel del suelo tiene su propio encanto. Mejor ejemplo es el de Miu Miu, que trae modelos  poco menos que exquisitos para que nuestros pies habiten en la temprada de calor.

Y bueno, para las que quieren aumentar el ángulo del derrière o sumar algunos centímetros, Miu Miu también les da gusto.

Y si quieren leer más sobre zapatos, tres títulos de colección:

Historia de una mujer que caminó por la vida con zapatos de diseñador, Margo Glantz. Anagrama.

Shoes: A celebration of pumps, sandals, slippers and more, Linda O’Keeffe. Workman publishing.

Manolo’s news shoes, Thames & Hudson.