Antes de The Devil Wears Prada estuvo Funny Face

Antes de la novela de Lauren Weisberger, The Devil Wears Prada, y su adaptación al cine, ya era famoso el carácter temible de las mejores editoras de moda. Haciendo historia, este mito moderno nació años antes, también con otra cinta que reflejaba los caprichos del mundo editorial.

En la década de los sesenta no fue una asistente quien tomó venganza de su jefa, sino un fotógrafo. No se trató de cualquiera, sino del mismísimo William Klein. Bajo el título ¿Qui êtes vous, Polly Maggoo? (1966), este maestro de la lente realizó un retrato satírico de Diana Vreeland, quien fuera una de las más famosas directoras en la historia de “Harper’s Bazaar”.

Pero en el devenir editorial, o por lo menos en sus representaciones cinematográficas, no todo ha sido hostil. Un lado amable, naive si se quiere, ideal si se sueña, es la cinta de Stanley Donen, Funny Face (1957). Interpretada por Audrey Hepburn (musa de Hubert de Givenchy e icono de moda del siglo pasado), la historia narra la búsqueda que hace una publicación por encontrar a una mujer que encarne la belleza, pero, también su lado inteligente. Sí, la trama parece ser una completa utopía, cuando sabemos los cánones que este tipo de prensa busca. La verdad, eso no importan mucho en la cinta, mientras nos deleitamos con la fotografía del señor Richard Avedon y las poses de Hepburn por todo París.

No dejen de ver el antecedente directo de todas las producciones actuales alrededor de la industria de la moda, con más ilusión y menos competencia. Los dejo entonces con algunas imágenes que me encontré en Twitter: