Jan Kempenaers revive las ruinas de Yugoslavia


No les ha pasado que el tráfico del periférico los obliga a mirar detenidamente la serie de esculturas monumentales que se hicieron con motivo de las Olimpiadas del 68. Los años sin duda han maltratado aquellas bestias de hierro y ahora estan medio cubiertos por la selva de asfalto y las pequeñas selvas vegetales que crecen entre las calles. También está, cómo olvidarlo, el bello espacio escultórico que a tantas generaciones de parejas ha visto besarse.

Justo como eso, pero más en las orillas de las zonas pobladas están una serie de esculturas que el gobierno de Yugoslavia mandó a hacer con la finalidad de que simbolizaran la fuerza y la confianza en la República Socialista. Ahora, tras la caída y la disolución de este país, estos viejos símbolos monumentales han quedado abandonados.

El fotógrafo Jan Kempenaers ha hecho una serie de retratos de estos palacios de concreto abandonados. Todos resignificados por el graffiti, o por la yerba que crece en sus grietas y a su alrededor.