La canción de los Jueves

Confieso que espío en Facebook. Aclaro que no lo hago indiscriminadamente y que escojo gente desconocida para hacerlo. Así que no es un asunto de frivolidad y de chisme, es, por el contrario, un ejercicio de la imaginación. Dejo que sus fotografías me cuenten qué pasa. Ya hace un rato que tengo un favorito. Antes era mi buen amigo Cat Of The Year, a quién comencé a seguir desde hace ya muchos años, aún era vía Myspace, imagínense, y ahora viene a visitarme de vez en cuando desde su tierra calurosa del norte. Ahora, el objeto de mi intriga se llama Rodrigo. No es un asunto de romance, ni mucho menos es un enamoramiento platónico, yo tengo bien puestos los ojos de carne y hueso en mi amor de carne y hueso.

Pero este joven tiene las fotos más bonitas que haya imaginado, y muchas son a mujeres. Hay un par de chicas que se repiten y es por eso que sé que son sus novias, o su ex novia y su novia, mejor dicho. Un romántico con las armas de la era moderna haciendo tomas y mas tomas, encuadres y más encuadres de sus mujeres favoritas. Pequeños homenajes a los objetos de su imaginación. Creo que es lo que yo llamo un ocioso productivo.

Es un hombre joven, o muy juvenil y yo creo que vive en la Condesa, no me pregunten por qué, sólo lo creo. Hace apenas un mes me atreví a agregarlo a Facebook, había vuelto privadas sus fotografías (con razón) y ya no podía verlas. No me resistí y lo agregué no sin antes disculparme y explicar que quería seguir viendo sus álbumes de fotografías. La mala noticia es que Facebook tiene chat. Y luego de que él me dijera que era ridículo que me disculpara por agregarlo a Facebook, chateamos y me platicó un poco de qué hace. Hice algunas preguntas que él muy amablemente contestó y que resolvieron mis dudas sobre si era cierto o no lo que imaginaba. No es cuestión de superar o no expectativas, este hobby va mucho más allá. Se trata del no saber, del placer inocente (en este caso) de la suposición.

Qué terrible es matar el misterio. Matarlo apropósito, tomar la verdad y matar, triturar, deshacer todo lo que imaginaste. Bueno sería que la gente mintiera e inventara cosas y volviera a mentir. A veces necesitamos un poco de locura para salvarnos de lo cierto. Dudar, dudar y buscar más. La verdad es un paredón que nos detiene.