Tom Ford ¿Evoluciona?

Las piezas de Tom Ford siempre fueron sinónimo de lo que es sexy. Recuerdo, por ejemplo, su colección para Gucci en el otoño-invierno del 2003. Su propuesta estuvo llena de pieles y de telas satiandas. Las primeras adornaron los cuellos y solapas de los abrigos, que se ceñían a la silueta de las modelos. Las faldas de corte lápiz no podían ser más atractivas con tops llenos de elementos del corset. ¿Cómo olvidar a Carmen Kass con el vestido rojo que cerró el desfile?

Después de haber tocado la gloria en la industria de la moda, Ford dejó las pasarelas por un tiempo. Utilizó este descanso en otras pasiones, como el cine. Así nos entregó líneas de perfume y lentes, además de A Single Man (2009), con una cuidadísima fotografía y vestuario. Con el estreno de su cinta también regresó a las pasarelas, pero en un línea exclusiva para hombre.  Este 2011, nos sorprendió con su colección para mujeres, target que tanto le extrañaba. Aunque ya habían circulado las imágenes sobre su más reciente propuesta femenina, creo que vale la pena preguntarse: ¿es un buen retorno? ¿nos trae algo nuevo el Sr. Ford?

Se debe ser objetivo, sobre todo cuando hablamos de una propuesta estética, y de la moda, que se alimenta del cambio. Mi primera impresión sobre sus piezas estuvo llena de gusto y nostalgia. Con su estilo y sello, para la primavera hubo grandes aciertos, pero para la próxima época de frío tengo mis reservas. Me recuerdan tanto a Gucci e YSL de principios de la década. Toda esta reflexión viene del siguiente video, en el que se presenta la colección para las bajas temperaturas.

A ver ustedes que opinan. A mi gustaron los vestidos, pues son como de otra época, así como sus zapatos y bolso de plumas.