Una cocina de ensueño con Anthropologie

Sigo en la decoración de mi casita. Y el tema que me obsesiona en estos días es la cocina. Ah, tantas y tantas y tantas cosas que se necesitan que la mente (ni la cartera) alcanza a cubrirlas. Tazas de medida, hueveras, mantequilleras, cucharas de medidas, descanzacucharas, cronómetro, imanes, destapacorchos, delantales, toallas, servilletas, servilleteros, sujetadores de objetos calientes, jarras, asadores, y un enorme etcétera.

Cuando empiezas a cocinar, te das cuenta de todo lo que te hace falta. Y una repite fervorosamente: calma, calma, no hay casa que se termine en una noche. Tampoco en un mes, o en un año, o en una vida, siempre hay un sueño perdido, un sueño infantil, un capricho cruel pendiente.

Justo hoy, después de que he estado recorriendo con mi madre las tiendas de cocina en el centro, encontré esta maravilla llamada Anthropologie, una marca que vende desde ropa y zapatos hasta instrumentos de cocina, eso sí, todo salido del paraíso perfecto que Coppola imaginó en Maria Antonieta, con un toque de Alicia en el País de las Maravillas y el sol de la Toscana.