La canción de los Jueves

Se acerca mi cumpleaños. Es muy raro, creo que nunca había estado tan emocionada con tanto tiempo de anticipación. Es como si conforme los años aumentaran los cumpleaños fueran más especiales. Tal vez sea la rutina que alarga las horas y los días y los meses de trabajo sin vacaciones intermedias. (Tal vez ya estoy vieja).

O tal vez sea simplemente que es el primer cumpleaños que festejaré en mi casa, no en casa de mis padres, o en casa del amigo, sino en mi casa. Con los cojines que cocí a mano esta semana, con la pared gris que pinté, con lámpara que puse sobre la mesa, con los platos rojos que me regaló mi mamá.

Será en mi casa, con mis amigos, con comida que yo cocine. Nadie va a celebrarme, voy yo a celebrarme y justo, exactamente, como quiero.

Además creo que los cumpleaños son siempre una forma de recordar y de reunir gente que te importa y a la que le importas. Todavía me acuerdo de mi fiesta de 15 años. No quise vals, ni vestido, ni cena, invité a todos mis amigos a la casa de mis papás y Pino, como los amigos llaman a mi padre, hizo hamburguesas para todos y llenó el refrigerador de cervecitas.

Fue una locura, yo, que siempre tuve corazón de condominio, invité como a 8 muchachos que me gustaban pensando en que no llegarían mas que dos o tres. Llegaron todos y yo no sabía ni para donde voltear. La verdad, me sentí muy cotizada, como una debe de sentirse en sus 15 años. ¿A poco no?

Ese día, como mis caprichos eran órdenes hubieron un par de horas en las que no sonaba más que The Rapture, que eran mi hit. Tengo ganas de volver a sentirme como en mis 15 años, así que como dicen que las canciones atraen a los recuerdos, esta será la elegida para este jueves: