Las bondades del terrible Kanye West

Debo aceptar que Kanye West ya no es de mi agrado, es por eso que no me considero una buena opción para juzgar las bondades de su nueva línea de ropa: mi opinión indudablemente será tendenciosa. Pero aún con todo mi rencor por su infalible necesidad de atención (cueste lo que cueste) debo admitir que hay un factor interesante en los diseños del rapero más ególatra de la comarca: las texturas, sin duda es un acierto ver que exploró una enorme gama de telas, y no tanto los estampados (el último grito en estos días).

Sin duda, Kanye West modificó las expectativas que de ahora en adelante girarán a su alrededor en cuanto a moda: en la catwalk vimos sofisticación, propuesta y un baño de buen gusto, que muchos agradecerán, pero que yo me reservo el derecho de decir que expresan todas las pretensiones que ya sabíamos West tiene.

No puedo negar que algunas piezas me parecieron muy afortunadas, otras más, me parecen un enrarecimiento del Haute Couture que les quita clase a las prendas, por ejemplo esa especie de chaleco-paracaídas de peletería.