¿Quién dijo que no se puede acampar con estilo?

Tengo que confesarles algo: fui Scout. Así es, como a eso de los 8 años tenía una pasión extrema por las borlas, los nudos, las fogatas, las refugios en los árboles, y por todo lo que significaba salir de campamento. A decir verdad nunca me gustó mucho rezar, ni prometer cosas, pero valía la pena hacerlo porque mi cumpleaños, 26 de julio, siempre terminaba en campamento.

Mis regalos de cumpleaños por varios años fueron navajas, sleeping bags, mochilas enormes, libros de sobrevivencia, y un largo etc. Es por eso que ahora, unos cuantos años después, aunque no volvería a usar ese uniforme, gustosa me embarco cada que puedo en alguna aventura. Ahora por ejemplo iré de vacaciones a la playa y pretendo acampar.

Es por eso que le estaba echando un ojo a las maravillosas tiendas de FIELDCANDY, una marca de diseñadores ingleses que han decidido ponerle color al objeto indispensable de todo campista.

Eso sí, no todo es lindo, los precios se acercan a las 500 libras. De cualquier forma me atrevo a preguntar ¿Alguien me regala una para esta navidad?