5 documentales que queremos ver (uno tiene alma mexicana)

Las voces se concentran en el Copenhagen International Documentary Film Festval para, por fin, darle el crédito que merece el género documental. Nick ReadDavid Sington, el mexicano Pablo Chavarria Gutierrez, entre otros; son los que hemos enlistado entre los 5 trabajos que no te puedes perder para experimentar todas las posibilidades que el arte puede encontrar en los temas más controversiales o simples.

Toma nota:

UNO – The Letters: la corrupción mexicana es expuesta por cartas para resaltar la resistencia humana ante las injusticias sociales. Pablo Chavarria Gutiérrez tuvo la oportunidad de presentar el documental por primera vez en la competencia de CPH:DOX y si eres de los que apoya el talento por su fuerza y sentido emocional, esta propuesta es la que debes checar antes de terminar el 2015.

© CPH:DOX
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DOS – No Home Movie: ¿qué mejor regalo para tu madre que hacer un film con su vida relatada? La enigmática presentación de Chantal Akerman toca el fondo de la historia bajo la premisa de lo que es ser una sobreviviente de Auschwitz.

© CPH:DOX
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TRES – In Jackson Heights: filmado durante ocho semana de verano, la estrella del género documental Frederick Wiseman ofrece imágenes instantáneas de la vida utópica de los inmigrantes que viven en Jackson Heights. El trabajo es vulnerable desde todos los ángulos y completamente apropiado en días donde los países luchan contra el problema de ilegalidad en consecuencia a problemas de naciones.

© CPH:DOX
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CUATRO – Janis: Little Girl Blue: la directora Amy Berg hace de este film un tributo con este documental sobre la vida de Janis Joplin, la reina del soul psicodélico de los 60s. Es una exploración brillante a través de la complejidad de un icono más que original.

© CPH:DOX
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CINCO – Bolshoi Babylon: Nick Read evita cualquier aspecto sensacionalista con su más reciente trabajo.  Este documental de Read desmantela las paredes de las instituciones donde los enfrentamientos de ego por parte de los intensos políticos partidistas bailan sin pudor en representación del estado actual de Rusia.

Lo que sí es seguro, es que terminaremos con los corazones derretidos. ¿Listos?