DIY: Spray facial para tu tipo de piel

Existe una larga lista de ventajas de usar un spray facial o face mist.

Entre otras cosas, un face mist ayuda a refrescar la piel, relajarla, calmar la irritación y mantenerla hidratada durante el día. Un buen face mist puede revitalizar una cara cansada y hacerte lucir fresca de nuevo, en segundos.

En realidad, la mayoría de estos sprays son algo muy básico y contienen muy pocos ingredientes. Es por esto que te compartimos la receta para hacer tu propio spray facial en dos simples pasos.

1. Hazte un té.

Pero no, no te lo tomes. Gracias a sus propiedades antioxidantes y relajantes, el té es una excelente base para un mist.

Dos opciones súper ganadoras son el té verde y el de granada. Usa dos bolsas de té para cada taza de agua, y procura usar agua mineral embotellada (de preferencia en botella de vidrio), ya que esta contiene muchos más nutrientes, y proviene de manantiales que están a salvo de la contaminación.

Esta combinación de té y minerales es efectiva incluso en la piel sensible o irritada, y es por sí sola un excelente spray facial. Sin embargo, es mucho más divertido personalizar lo que hacemos, por eso nos encanta la idea de agregar los siguientes ingredientes, que además le darán un aroma delicioso a tu spray.

2. Según tu tipo de piel, agrega uno de los siguientes:

  • Piel enrojecida/sensible: Para calmar y refrescar, agrega 4 hojas machacadas de menta fresca por cada taza de té.
  • Piel seca/sensible:  Para hidratar, agrega partes iguales del té y agua de rosas.
  • Piel seca: Agrega de 3 a 6 gotas de aceite de jojoba (tendrás que agitar el spray antes de rociarlo)
  • Piel grasa: Como astringente, puedes agregar a tu infusión un chorrito de vinagre de manzana o pepino machacado.

¡Listo! Face mist en minutos y con pocos centavos de inversión. Lo más recomendable es mantener el spray refrigerado, esto lo conservará mejor y te hará sentir mucho más fresca a la hora de aplicarlo.

¡Prueba hacer el tuyo y cuéntanos cómo te va!