O-Lab y sus piezas de cerámica

Peni

Desde que vivo sola he tenido que ingresar al complicado mundo de la cocina, aunque al principio me resistía, eventualmente me harté de comer en la calle, así que tuve que comenzar a echarle ganas a eso de preparar mis comidas.

Ahora con cada día que pasa obtengo mejores resultado en mis intentos por alimentarme sanamente, mi lista para el supermercado está llena de vegetales y contiene sólo unos pocos gustos indulgentes como helado, papas a la francesa prefabricadas y galletas, entre otras cosas. También siempre estoy en la búsqueda de nuevos utensilios que me ayuden a cocinar y a ahorrar tiempo, como mi última adquisición, que la amo, se trata de un utensilio de metal que pela y corta el ajo, así no tienes que tener manos olorosas al final de la comida.

Hoy me encontré con O-Lab, una compañía mexicana de diseñadores especializados en cerámica que crean utensilios de cocina y artículos de decoración con un twist muy fresco y divertido. Además cada objeto tiene su historia contada por sus creadores.

Retando a la más rigurosa ortodoxia, esta taza te enseñará que aunque el mundo se encuentre de cabeza, siempre será posible rescatar algo que tenga sentido.

Tan diferentes nos vemos que a veces no nos reconocemos, pero tan hermanos somos que del mismo molde salimos.
Para evitar discusiones es mejor que cantemos: ¡Todos somos tequileros!

Cuando el señor Maceta conozca a tu planta, correrán, saltarán, bailarán y darán
largas caminatas por el jardín. Serán para siempre los mejores amigos.

De puros dobleces nació esta pieza que emprenderá viajes a los lugares más
recónditos. Úsalo sin remordimientos que complacido está de poder transportar
cualquier carga.

Lazarillo es tu camarada, te acompaña de día y de noche… sobre todo de noche.

Cuando este perro conozca a tus plantas; correrán, saltarán, ladrarán, y darán
largas caminatas por el jardín.

Tienes en tus manos el elemento indispensable cuando se avecine una
sequía de sabor. Con cada tromba, miles de gotitas inundarán cualquier bocado.

Prepara una taza de té como todo un marinero. Sumerge el ancla y despreocúpate,
pues ésta evitará que cualquier bolsita salga a flote.

Me encanta el hecho de que son mexicanos, porque puedo comprar la maceta con forma de perrito, que me encantó.