Laia Fusté Cusó y sus muebles para personas y gatos

Peni

Uno de los desafíos más grandes cuando te mudas de la casa de tus padres es encontrar un buen lugar donde vivir, que esté bien ubicado, que no se esté cayendo y que sea amplio. Por experiencia les digo que esto no es cosa fácil, normalmente si tiene una de esas cualidades carece de las otras. Mi depa está bien ubicado y dentro de todo no se está derrumbando pero el espacio no abunda. Siempre tengo que pensarlo bien antes de comprar cualquier mueble u objeto decorativo, porque muchas veces terminan estorbando en vez de ayudar.

Por eso me contento cada vez que veo muebles que sirvan para muchos propósitos, sean pequeños y bonitos, pero, cuando veo muebles que tienen esas tres características y que además de eso sirven para que mi gato se divierta y los rasguñe a ellos en vez de a mi ropa, salto de la alegría. Y esa fue mi reacción cuando vi las colección Cluc de la diseñadora española Laia Fusté Cusó.

Ella creó una colección de objetos que son funcionales para las personas y también para sus gatos, como un buró de mimbre que al mismo tiempo funciona como una casa para tu amigo felino, un adorno/alimentador de cerámica y un juguete de madera con una bola de estambre que cuelga en la pared y que para el que no sepa lo que es, simplemente pensará en el como un objeto decorativo muy étnico.

El próximo conocido que vaya a España tendrá un poco de sobrepeso, porque lo quiero todo y estoy segura de que Lugo (mi gato) también.