Mac & Cheese de Aguacate

Mell

Se que no suelo escribir sobre comida aquí, pero la verdad es que pocas cosas me encantan tanto como comer, y aunque no me considero ninguna experta en la cocina, me encanta poder encontrar recetas sencillas para experimentar, baratas y sobre todo súper fáciles de hacer.

Hace unos días encontré una receta de este tipo y llamó tanto mi atención que me inspiró a compartirla: un mac & cheese de aguacate.

Tengo un romance especial con los aguacates y es por eso que cualquier receta que los tenga de ingrediente capta de inmediato mi atención. En este caso, se prepara en la licuadora o procesador una facilísima salsa de aguacate con queso crema, se agrega a la pasta y listo, comida deliciosa en minutos con menos de 10 ingredientes.

Lo que se necesita es:

  • 300 gramos de macarrones
  • 2 dientes de ajo picados
  • 2 aguacates sin cáscara y sin semilla
  • 2 cucharaditas de jugo de limón (30 ml)
  • 1/3 de taza de cilantro picado
  • 3 cucharaditas de leche
  • 125 gramos de queso crema
  • Sal y pimienta al gusto

Primero, cuece tu pasta. Pon a hervir suficiente agua en una olla, agrega sal y después los macarrones. Déjala cocer por unos 10 minutos hasta que esté al dente. Cuando esté lista cuela el agua y listo.

Mientras se cuecen los macarrones, prepara la salsa de aguacate colocando el aguacate, ajo, jugo de limón, sal y pimienta al gusto en la licuadora. Licúa un poco para que se mezclen los ingredientes.

Después, agrega a la licuadora el queso y la leche, y licúa hasta que quede una pasta suave y cremosa del queso con el aguacate.

Coloca los macarrones en un recipiente grande y vierte la salsa de aguacate sobre ellos. Revuelve con cuidado de que no se batan los macarrones, hasta que toda la pasta quede cubierta y cremosa. Si lo deseas, agrega más aguacate en trozos, sazona finalmente con sal y pimienta y ¡listo para servirse!

El limón evita que el aguacate se oxide, pero de preferencia debes comerla el mismo día que la prepares, o al siguiente.

La preparación no toma más de 15 minutos. Súper fácil, ¿no?