Ale Quesada en Puntoicoma + su colección Otoño – Invierno 2012

Héctor Brindis

Caminaba por Lomas de Chapultepec luego de haber atendido a mi cuarta clase de fotografía. Admiraba las grandes construcciones y las casas preguntándome cómo sería vivir por allí. Había decidido caminar hacia Reforma, para allí abordar un camión con destino al metro. Debía llegar a casa antes del anochecer.

Un establecimiento llamó mi atención. Era como una casa, muy grande. Era el centro comercial Puntoicoma. Me dije “¿por qué no?” y me metí a explorar. Había de todo. Desde salones de belleza, cafeterías… Y una esquina particularmente atractiva.

Era el espacio de Ale Quesada.

Ale Quesada nació en 1981 en México, D.F., misma ciudad que la vio convertirse en Licenciada en Moda y Creación. Egresó de la Casa de Francia, en la Colonia Juárez, y luego viajó a París y a Londres a continuar estudiando. En este último lugar llegó a trabajar en conjunto con las gemelas Tamara y Natasha Surguladze, mejor conocidas como Tatanaka, abriendo así su panorama del diseño. Trabajó también con Alexander McQueen, a quien cada persona que ha gustado de la moda (incluida yo) admiró hasta su prematura muerte.

Todo esto, combinado con el talento y la visión artística de Ale, regalan a este mundo, como resultado, piezas únicas que inspiran a la creatividad a la hora de elegir outfit.

Era imposible mirar los elementos que componían las colecciones en la boutique y no imaginarme usando ese vestido, ese suéter o esos zapatos.

Con un aire folclórico, coloridos patrones, bordados, cuellos redondos, cortes ultra femeninos y piezas altamente wearable, Ale Quesada vive hoy en el gusto y admiración del público mexicano y extranjero (sus prendas se venden en México, Hong Kong, Japón y Dubai, así como también es posible comprar por internet).

Aquí, unos ejemplos sobre lo que nos presenta y sugiere Ale Quesada como tendencia para este otoño.

Ahora entiendo por qué famosas como Florence Welch, Natalia Lafourcade y Ana Claudia Talancón son fans de Ale. ¿Checaron las tendencias? Ahora, ¡a pintarnos la boca de colores fuertes y a practicar el chongo alto!