Dreamgirl: Kate Moss posa en la campiña inglesa

Héctor Brindis

Silencio. La espesura de la neblina no me deja ver alrededor. Por algún motivo no tengo frío. A lo lejos distingo una figura delgada que se aclara muy despacio. Es una mujer de cabellera rubia que se balancea pausadamente en el etéreo paisaje, como dejándose envolver por las tonalidades pastel del plano en que se encuentra. No existe el tiempo. Son sólo ella, su belleza y su paz. Yo soy sólo un espectador invisible. Estoy ahí, pero no formo parte del cuadro.

Así es como Ryan McGinley, uno de los fotógrafos jóvenes más influyentes actualmente, capturó a Kate Moss entre nubes, plumas y bruma, luciendo fabulosa en Gucci, D&G, John Galliano y Dior, demostrando que la moda puede trascender de las cuadradas pasarelas a un escenario de ensueño; a través de una mirada más honesta.

Aunque no soy fan del uso de pieles animales, el trabajo artístico que resultó de este shooting, que guardo celosamente en mi disco duro (que es algo así como mi corazón virtual) y que hoy comparto con ustedes, me cautiva cada vez que lo contemplo.

W Magazine publicó estas imágenes en su sección de moda, previo al otoño de 2007.

¡Tal como un sueño!