Invierno chic: Faux Fur

Héctor Brindis

Uno de los recuerdos más claros que tengo de la infancia se encuentra en la habitación de mi abuela. Mientras ella y mamá preparaban la comida, yo me pasaba un buen rato husmeando y, con la ayuda de un cajón para alcanzar los ganchos, descolgando y poniéndome la ropa que, a pesar de su antigüedad, se conservaba en perfecto estado. Tal vez es de la abuela que heredé el hábito de cuidar muy bien mis cosas y, en especial, mi outfit.

Vestidos floreados, zapatos de todos colores, blusones, sombreros, abrigos, gafas, zapatos, collares, etc. Ese armario bien podría ser considerado como una enciclopedia de la moda. Para mí lo era en ese entonces.

Recuerdo un abrigo enorme, pomposo, peludito, con manchas similares a las de un leopardo. Era mi favorito. Me lo ponía encima junto con un sombrero y unos lentes de sol redondos que la abuela había conservado desde la década de los 70’s. Esto lo supe después, porque me los obsequió y, claro, me platicó su historia.

Lo que me encanta de los abrigos y chaquetas de faux fur, es que son de esas prendas que siempre te hacen lucir trendy y femenina; sólo hay que saber cuándo usarlo. Como casi cada invierno, el faux fur se ha vuelto a poner de moda. Seguramente es por ello que se les considera en un elemento básico en todo guardarropa desde los años 60’s. Si tienes una prenda de estas y dudabas en sacarlo del armario, ¡este es el momento!