La belleza que se mantiene con el tiempo

Héctor Brindis

He pensado que existen personas que fueron tocadas por el don de la belleza eterna, quiero decir que a pesar del paso del tiempo sus rasgos seguirán siendo hermosos. Es fácil darse cuenta por las películas o por las fotografías que son fieles testigos del pasado.

Mencioné lo anterior pues es más que obvia mi admiración por Marion Cotillard, la francesa que conocí en Jeux d’enfants de 2003 y que me terminó de conquistar con su papel de Édith Piaf en la aclamada La Vie en Rose. Admito que su gran naturalidad y brillo en sus ojos poseen una estética especial que me resultan cautivadoras.

Una de las publicaciones más importantes de moda, lo sabe muy bien y reconoce su belleza dedicándole la portada de su próximo número de agosto, bajo la fotografía del alemán Peter Lindbergh.

Para la edición estadounidense Cotillard dejó ver tanto su lado femenino como su lado masculino con piezas de Salvatore Ferragamo y Ralph Lauren.