H&M, por qué nos encanta

Héctor Brindis

H&M era un nombre muy común en las descripciones de muchos lookbooks, blogs y revistas de moda europeos que veía. “Zapatos de H&M”, “Vestido de H&M”… todos ellos muy bonitos. Al dar click en estas descripciones se desplegaban páginas de la marca con precios marcados en monedas extranjeras. Lo curioso era que, al hacer la conversión, resultaban precios muy bajos.

Era el ya lejano año de 2004 cuando leía en un artículo de la revista Vogue España: “Karl Lagerfeld (el mismísimo director creativo de Chanel) realizará una colaboración para la temporada de Otoño – Invierno de este año, con la cadena sueca de tiendas de moda H&M”. Investigué más a fondo y me encontré con la historia de una tienda cuya misión principal siempre fue ofrecer moda y calidad al mejor precio. Desde entonces seguí las tendencias, propuestas y  colaboraciones estelares de H&M, esperando que algún día se abriera algún almacén cerca de mí. A principios de este año comenzaban los rumores. No lo podía creer hasta que en abril fue oficial: H&M llegaba a México y el 1º de noviembre abriría una sucursal en el Distrito Federal.

¡La espera terminó! El conteo regresivo casi llega a su fin y, con él, la espera por H&M en nuestro país. Es por esto que aprovecho para hablarles un poco de esta marca (si no la conocían, ahora les va a encantar).

De hecho, la llegada de H&M a México es, podría decirse, histórica, ya que es la primer apertura de una sucursal de esta cadena en Latinoamérica y porque, además, con sus 4,200 metros cuadrados distribuidos en tres plantas, se posicionará como una de las más grandes del mundo.

El jueves 1 de noviembre a las 12:00 horas, H&M abre sus puertas en Centro Santa Fe.

Aunque cuenta con su propio equipo de diseño establecido en Estocolmo, para enriquecer sus colecciones, han colaborado con H&M diseñadores de prestigio como Stella McCartney, Jimmy Choo, Sonia Rykiel, Anna Dello Russo y hasta Donatella Versace, entre otros.

¡Por eso nos encanta H&M! Porque nos garantiza piezas a la moda, de buen gusto y bastante asequibles. ¿Están listas para vestir lo último sin gastar una fortuna? ¡Yo sí!