Cómo ser una francesa en 10 simples pasos (o al menos lucir como una)

Reina

Hace tiempo leí el libro “Las francesas no engordan” de Mireille Guiliano, y la verdad me pareció muy chévere (y aunque no lo crean en serio rebajé algo con los consejos) y de allí nació mi emoción por descubrir el estilo de vida de las francesas que, aunque evidentemente no son perfectas, sí tienen muchas cosas buenas para adoptar en nuestras vidas.

Hace poco en las recomendaciones de iBooks me salió el libro Lessons from Madame Chic y en mi necesidad de ser un poco más francesa… lo compré.

El libro lo escribió una americana, que estuvo un tiempo en Francia estudiando y pudo vivir con una familia bastante elegante, a la que ella denominó Famille Chic y por supuesto la mayoría de los consejos que aparecen en el libro los aprendió de la madre de la familia: Madame Chic. Es un libro entretenido, que deja varios datos de como ponerle a tu vida la elegancia francesa, aunque hay algunas cosas muy obvias, otras no.

Quise hacer un resumen de las que me parecieron más interesantes:

  • La mayoría de los apartamentos en París (como en cualquier ciudad europea) son mínimos, la mayoría inclusive no tienen closets, sino que tiene esa especie de armario (placard) ultra pequeño, en el que caben pocas cosas para colgar y tiene apenas unas 3 gavetas, así que las francesas odian el desorden de tener demasiada ropa (o demasiadas cosas en general). El guardarropa de la mayoría consiste en poquísimas piezas (unas 10 en total), todas combinan entre sí (normalmente la paleta de colores es negro – azul marino – gris y blanco) pero todas de excelente calidad y en perfecto estado… y aunque las utilizan muy seguido (algo que a la mayoría nos aterra) a ellas les funciona porque no pierden tiempo en la mañana decidiendo qué ponerse.
  • La mayoría de las francesas odian ir al gimnasio y tampoco les gusta hacer ejercicio, así que lo incorporan en su día. Siempre suben las escaleras, caminan cada vez que pueden, cargan bolsas, etc.
  • Las francesas van a la panadería y al mercado TODOS los días y compran 2-3 productos frescos para las comidas del día. Nada de comidas demasiado procesadas y todos los días comen quesos y postres!
  • Para las francesas la calidad es muy importante y lo incluyen en toda su vida (ver punto anterior y punto 1). Siempre más calidad que cantidad. Siempre.
  • Las francesas no “pican”. No comen en la tarde, o a media mañana antes del almuerzo. En Francia se hacen las 3 comidas de toda la vida. Sus comidas son de varios platos y siempre deliciosas, así que guardan todo su apetito para disfrutarlas. Además ellas no le andan contando a todo el mundo lo mucho que engordaron o la dieta que están haciendo… no no no… aunque ellas por genética son flacas también son latinas, así que algunas tienen caderas anchas pero no piensan que eso es un problema, se sienten “bien dans sa peau” (bien en su piel).
  • Ellas no son naturalmente bellas, envejecen (son humanas), no nacen con buen gusto, no todo les sale perfecto! La elegancia de la mujer francesa es que todo lo hace con esfuerzo (tiene un estricto régimen de belleza, planea sus fiestas con mucha cautela, coordina muy bien su ropa, etc.) pero todo lo hace parecer que lo hizo sin esfuerzo (y de nuevo no andan diciéndole a todo el mundo los secretos de su vida y todo el esfuerzo que hacen para tener lo que tienen). Las francesas quieren que pienses que son así naturalmente.
  • No son caóticas, ni multitaskers. Disfrutan de la vida y la viven con calma, prestando atención y disfrutando cada minuto de su día (así estén trabajando, en el trafico, en una interminable fila para algo…)
  • No revelan demasiado (este punto me encantó!) Algunas mujeres conocemos a alguien en la fila del baño y al minuto sabe nuestra vida. Las francesas al contrario, son reservadas, no invitan a todo el mundo a su casa, no le cuentan a todo el mundo sus problemas, no se disculpan si se encuentran con alguien y van apuradas y le cuentan por qué van apurada, o en el extraño caso que vayan mal vestidas, no se disculpan con quien se encuentran por su facha (capaz la persona ni lo había notado!) y ese “misterio” que mantienen en su vida es básicamente lo que les da ese “je ne sais quoi”.
  • Las francesas son muy francas (quizás demasiado francas entre ellas). Esa es otra cosa que me gusta, odio ese fake que se ha puesto tan de moda entre las mujeres (ver este video), de querer ser siempre simpáticas y alegres… y por supuesto no hablan mal de alguien, a menos que sea con una persona de mucha confianza (son humanas, vamos a estar claros).
  • Están rodeadas de cultura, así que sus conversaciones son bastante culturales más allá de chismes (de conocidos o celebridades) y cultura pop. Ellas pueden recomendar un buen libro, o una exposición y hablar de muchos temas diversos. Además tienen opiniones decididas en diversos temas y las mantienen, no tienen miedo a decirlas, a mantenerlas y a las discusiones.
  • A una francesa no le interesa que su esposo tenga una amante. Puede que en el fondo no le guste, pero sabe que hay cosas más importantes de qué preocuparse.

Foto: Pinterest