La canción de los jueves: No Bold Villain

Peni

El lunes cuando caminaba a mi casa comenzó a llover, fue uno de esos aguaceros fuertes e inesperados, que no te dejan otra opción más que mojarte y continuar con tu camino en resignación.

Después del pasado fin de semana, que ha sido uno de los más veraniegos que ha tenido el D.F en un tiempo, me confié y decidí salir a la calle sin mi paraguas, fue un terrible error, justo seis cuadras antes de llegar a mi casa comenzó una lluvia torrencial, y me mojé horrible, llegué a mi casa empapada y muriendo de frío. Entré a mi departamento y fui directo a darme un largo baño con agua caliente, para no enfermarme. Cuando salí de la ducha, aún me sentía incómoda así que fui a la cocina y me preparé un té, que para mi, es la bebida que todo lo arregla. Así que me senté en mi sala a tomar la deliciosa taza de infusión de vainilla , miel y camomila, que es de mis favoritas y a esperar que todo mejorara.

Con la sala iluminada a media luz y la compañía de Lugo, se creó un momento perfecto. Puse No Bold Villain en mi reproductor y la relajación llegó. Desde ese día no he parado de escuchar esa canción de Timber Timbre, que con sus tonos románticos, melancólicos y rurales que completó la atmósfera de la ocasión.

Ese día terminé pasando una noche excelente, Lugo y yo disfrutamos de la música y la tranquilidad y luego nos fuimos a dormir muy felices. Eso me puso a pensar en como hay cosas «malas» que suceden sólo para dar paso a un momento perfecto. Si no me hubiese mojado en la lluvia, probablemente me hubiese puesto a hacer cosas o a ver una película como normalmente acostumbro y no hubiese vivido esa bonita noche, en la que Lugo, el radio y yo fuimos más que suficientes.